Errores imperdonables

Futbol

Y también la fiesta y el luto, porque a veces el fútbol es una alegría que duele.

Cerrado por fútbol, Eduardo Galeano.

Durante los años ochenta el futbol colombiano vivía gracias a la ayuda financiera que los carteles locales se encargaban de otorgar. Los líderes del crimen organizado encontraron en el opio del pueblo la posibilidad de hacer negocio y agradar a la sociedad. Con la construcción de canchas y los altos salarios de los jugadores, el lavado monetario resultaba sencillo de realizar. Sería la historia la que, años más tarde, mostraría las repercusiones de los actos.

En el verano de 1994, el mundial de futbol se celebró en Estados Unidos y desde el principio, el evento giró en torno al fallo. Empezando por la ceremonia de apertura, donde el mundial fue inaugurado por un penal errado por parte de Diana Ross. Cosa que a los americanos, creadores del “soccer” y seguidores del espectáculo, pareció no importarles. El balón erró la portería, pero aún así los fuegos artificiales estallaron y los inexpertos fanáticos locales festejaron como si la pelota hubiera entrado.

El glamor del evento duró poco y terminó en el partido disputado entre Colombia y la selección local. Al minuto trece del encuentro, considerado por muchos el número de la mala suerte, Alberto Escobar cortó un centro de Estados Unidos. La trayectoria del esférico fue imposible de alcanzar por las manos del arquero cafetalero y la pelota terminó adentro de su propio arco. Abatido cayó al suelo el autor del tanto, mientras los espectadores locales, descubridores recientes del juego, festejaban sin entender el porqué.

El partido terminó 2-1 a favor del conjunto local, pero los medios se enfocaron a señalar a un sólo responsable: el autor del autogol. El que terminó con los sueños de una de las mejores selecciones colombianas. La que, influenciada por la fiebre americana, era denominada El Dream Team del torneo. Un equipo que, después de haber sorprendido en su último partido de preparación ganando 5-0 a Argentina, según los expertos, merecía mucho más. Como le sucede a 31 de las selecciones que participan cada cuatro años en la justa, los sueños de los cafetaleros se vieron frustrados. La trayectoria terminó ahí y, al finalizar su partido contra Estados Unidos, la selección regresó a su país.

El tiempo se encargaría de volver indeleble el acontecimiento, ya que diez días después, a la salida de una discoteca, Andrés Escobar sería asesinado a punta de pistola. Los testigos del evento aseguran que cada disparo recibido era acompañado de un grito de gol por parte de los asesinos. Homónimo del narcotraficante más famoso de Colombia, después del mundial del 94’, el defensor se volvería un ícono para los colombianos. Su crimen, un autogol. Su condena, la pena de muerte.

Screen Shot 2019-03-31 at 19.59.36

Entre otras de las imágenes que dejó aquel mundial destaca la del gol de Maradona contra Grecia. Es recordada la cara del astro argentino, bronceada por el sol del verano estadounidense, gritando ante las cámaras. Días más tarde, la pelota se mancharía de nuevo. El examen antidoping sería positivo y el Diego volvería a fallar. También el final del certamen fue marcado por un desacierto. El mundial terminó como empezó, con un penal fallado. El mejor jugador del torneo, el único que parecía inmune al calor de Norteamérica, se desplomaría en la final. Desde los once pasos, Roberto Baggio volaría el último penal de la tanda y le entregaría a Brasil su cuarta copa del mundo. 

Todavía existe quien se atreve a decir que en el futbol no existen los errores imperdonables. Intentando motivar la valentía, muchos entrenadores promulgan con ésta consigna. Siguiendo la falacia, invitan a sus jugadores a tratar de arriesgar y romper con la monotonía que se ha apoderado del juego, pero son pocos los que se atreven a hacerlo. En el caso de Andrés Escobar, de cuyo error fueron testigos alrededor de 90 mil espectadores, el resultado del fallo fue tan costoso como su vida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s