Escenarios de silencio

Futbol

Es fútbol, pero es mucho más que fútbol.

La vida que pensamos, Eduardo Sacheri

Como cada quince días el estadio abre sus puertas para acoger a los aficionados que, con la ilusión de un resultado a favor, hacen fila para llenar el recinto. Todo para que durante noventa minutos puedan gozar o sufrir con el milagro que sucede ante sus ojos.

Pocas veces he podido estar dentro de un estadio durante un día sin partido y me queda claro que no existe nada más vacío. Nunca me he sentido más insignificante que cuando estuve en el centro del campo frente a miles de butacas sin gente. Me parecía inmenso el monstruo de concreto con las redes arriba, las lineas divisorias sin marcar y la ausencia en el fondo norte de la barra local. No comprendía cómo, pero aquella tarde, incluso los pájaros se podían escuchar. Para los jardineros esto que menciono debe de ser algo muy normal, para mí, acostumbrado a tener que gritar para hacerme escuchar cada que la pelota se pone a rodar, me resultaba incomprensible.

Ahora entiendo porqué los partidos a puerta cerrada son diferentes al resto. Es como si la gente que alienta se encargara de impulsar el ritmo desde las gradas. Porque seamos sinceros, es la gente de afuera la que inventa la emoción cuando el juego lo necesita. Los que juegan se encargan de dar vida al compromiso, pero son los gritos desde las gradas los que magnifican los tiros que pasan a metros del arco. Es tanta la emoción con la que se vive el espectáculo, que la pasión se ha encargado de excusar los actos que se llevan a cabo fuera del campo.

Cjk3956VAAAx3m9
Si algo tiene el futbol es la facultad de hacer que las cosas impensables sucedan. Pero que se agreda al camión del equipo rival con los jugadores dentro, no es futbol, es vandalismo desbordado. Es ahí donde se rebasan los límites de la pasión y se convierten en una obsesión. Por primera vez el mundo volteaba esperanzado hacía a América y los actos fuera de la cancha se encargaron de empañar la visión. Por eso el futbolista quiere salir de acá y sueña con jugar allá, del otro lado del charco, en Europa, donde las personas se visten de gala para acudir a la cita. Allá donde el encuentro se desenvuelve con facilidad y el aficionado ocupa su lugar lejos de la prensa y la primera plana de los periódicos.

Los cantos del hincha se han convertido en un distractor para el contrario. Los cánticos de la tribuna desempeñan un papel en el juego, por eso la barra del Boca Jrs. se llama la doce. Porque cuando los xeneizes juegan de local, se dice que siempre son uno más. El ejemplo más claro ante la presión ejercida por los aficionados son los penales. En un entrenamiento a nadie le importa fallar un cobro desde los once pasos, incluso para el guardameta la tarea de atajar se vuelve casi imposible. Las cosas cambian cuando el estadio se abarrota y el fallo se convierte en la cara de desaprobación de miles que observan el cobro de la máxima. Pero así como el espectador tiene su lugar durante el partido, nunca he visto a un aficionado meter un gol a favor de su equipo. El efecto que éste tiene, se queda del otro lado de la reja y se pierde de la línea hacía adentro donde son los veintidós los encargados de ejecutar el juego.

La gran final se vuelve a atrasar, la liguilla está por comenzar y el año a punto de acabar. Parece que fue ayer que Francia ganaba el mundial y lo cierto es que el invierno llegó sin avisar. A falta de la parte final del campeonato, en los medios deportivos se comienzan a escuchar los rumores de los fichajes que ilusionan y de los retornos a sus clubes de las promesas que no lograron despuntar. Llega el parón invernal y con él los estadios se comienzan a vaciar para albergar al silencio que aguardará dentro la espera del próximo silbato inicial. A los hinchas, por su parte, les toca descansar, para que cuando llegue la jornada uno puedan regresar con la ilusión renovada del nuevo torneo y de los objetivos que su equipo pueda alcanzar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s